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im veterinaria
Niveles de grasa:
los lípidos aportan ácidos grasos esenciales,
facilitan la absorción y transporte por el organismo de distintas
vitaminas, además de incrementar la palatabilidad del alimento.
Es imprescindible que los animales reciban un aporte diario de
grasa en su alimento. Sin embargo, debido a su alto valor ener-
gético, puede ser necesaria su limitación en la dieta. Al reducir
la cantidad de grasa en el alimento, se reduce su contenido ca-
lórico, lo que es una ventaja en animales con problemas de so-
brepeso. La recomendación de la cantidad de grasa en la dieta
depende de la condición corporal del paciente.
La fibra:
La inclusión de fibra ayuda a reducir la densidad
energética de la dieta y ayudar a prevenir el sobrepeso y a
mantener una salud intestinal adecuada. Además, favorece la
motilidad gastrointestinal, lo cual es positivo en animales de
edad avanzada, ya que generalmente presentan problemas
de motilidad disminuida y estreñimiento. Muchos productos
comerciales, también incluyen ingredientes fibrosos como la
pulpa de remolacha o los fructooligosacaridos (FOS), que fa-
vorecen el equilibrio de la flora bacteriana del tracto digestivo.
Antioxidantes y otros nutracéuticos:
El envejecimiento se
considera un proceso oxidativo, con lo que el aporte de an-
tioxidantes puede ser positivo. Además, se han demostrado
eficaces en la mejora de la función cognitiva, por lo que se in-
corporan a la mayoría de alimentos sénior.
No se conoce que los animales de edad avanzada sanos
tengan necesidades específicas en vitaminas o minera-
les diferentes a los jóvenes. Los alimentos comerciales
aportan suficiente cantidad de estos nutrientes para
que una suplementación no sea necesaria. Lejos de
constituir un beneficio, la suplementación puede resul-
tar en desequilibrios perjudiciales. Otros nutracéuticos
cómo la L-carnitina, estimulantes de la inmunidad, con-
droprotectores, etc. se han postulado como potencial-
mente beneficiosos en edades avanzadas, aunque existen
muy pocos estudios al respecto.
Agua:
el adulto mayor puede presentar problemas de des-
hidratación, promovidos por una sensación disminuida de
sed, falta de motivaciones, incapacidad para beber, etc., por lo
que es necesaria la ingestión abundante de agua con el fin
de mantener una hidratación adecuada.
En el animal geriátrico es importante el control de la in-
gestión de alimento y agua, por ello se suele recomendar
la administración racionada del alimento en lugar de la
administración
ad libitum
, sobre todo en los casos de
sobrepeso.
En aquellos casos en que el animal sea obeso
debe plantearse un plan de pérdida de peso con-
trolado para intentar evitar futuros problemas
exacerbados por la obesidad como alteraciones
articulares, endocrinas, etc. más frecuentes como
mayor la edad del animal.
Las estrategias nutricionales en el perro y el gato geriátrico
tienen como objetivo prevenir la aparición de los cambios fi-
siológicos provocados por la edad (como la pérdida de masa
muscular o la depresión de la respuesta inmune) así como la
adaptación a los cambios metabólicos, con el objetivo de me-
jorar su calidad de vida e incrementar la longevidad en las me-
jores condiciones.
Autora:
Marta Hervera
, veterinaria, PhD, Dip. ECVCN, Acre
AVEPA GENC
Expert Pet Nutrition
Lecturas recomendadas
Villaverde C, Hervera M. Capítulo 19: Alteraciones del compor-
tamiento y manejo del perro geriátrico. En: Manual Práctico de
Nutrición Clínica en el Perro y el Gato. 1ª ed. Barcelona, España:
Multimédica ediciones veterinarias, 2015:175-182.