IM VETERINARIA #49

39 im veterinaria portancia de nuestro trabajo y, por otro lado, el gobierno la ningunea”. Cuando decidió estudiar veterinaria, “recuerdo el disgusto de mi madre y su insistencia en que estudiara medicina o farmacia”. Ha llovido mucho desde entonces, “pero con el paso del tiempo no ha cambiado mucho la opinión que existe de nuestra profesión, y el reconocimiento social y gubernamental sigue sin existir”. Al gobierno, lo único que le exige Victoria Espejo es la reducción del IVA. “Hacemos frente a un IVA del 21% pese a que los animales de compañía no son lujo, ni un capricho, sino que son necesarios en la recuperación de enfermos, en personas con carencias, depresiones y minusvalías”. Asimismo, “se han demostrado sus beneficios en niños con espectro autista, como ayuda a personas con movilidad reducida y déficit visual”. Por otro lado, los perros son imprescindibles en la policía: “En la detección de drogas y explosivos, en el rescate de personas frente a desastres naturales, entre otras muchas situaciones”. Todos ellos, en definitiva, “precisan de nuestra atención como veterinarios”. Victoria Espejo (Visualvet, Vizcaya) “El gran avance en el desarrollo de las diferentes especialidades en la medicina veterinaria es el cambio de mentalidad” “La especialidad de oftalmología veterinaria es perfectamente comparable con la de los médicos oftalmólogos”, explica Victoria Espejo, licenciada en veterinaria y especialista en oftalmología en Visualvet, centro de referencia en dicha especialidad. “La gran diferencia radica en nuestros pacientes, que son nuestros animales de compañía: perros, gatos y exóticos”. En ellos, “la realización del examen oftalmológico se complica, incluso en aquellos que colaboran y se dejan manipular”. Por ende, muchas de las pruebas que se realizan “precisan de sedación profunda o anestesia general”. Organizar el trabajo diario no es tarea sencilla: “Se distribuye en pacientes que acuden por primera vez, pacientes que acuden a revisión, intervenciones quirúrgicas ya programadas y aquellas intervenciones de urgencia o casos clínicos que es inevitable atender el mismo día dadas las características de gravedad”, resume. Sin embargo, no podemos obviar el trabajo que no ve nadie: “Redactar los informes para los compañeros que remiten y para los propietarios y también para la aseguradora, por ejemplo”. O, también, “atender las llamadas telefónicas de propietarios y compañeros y preparar y poner en común aquellos casos clínicos más complicados”. Todo ello, “en muchas ocasiones, hay que hacerlo fuera de las horas de trabajo”. En cuanto a las novedades en su especialidad, “el gran avance en el desarrollo de las diferentes especialidades en la medicina veterinaria, incluida la nuestra, es el cambio de mentalidad del propio colectivo veterinario”. En otras palabras, “creer que la especialidad es posible y sobre todo necesaria”. Al mismo tiempo, “el avance en la especialidad de oftalmología veterinaria es directamente proporcional a la disposición y adquisición de aparataje sofisticado y de alta calidad para poder examinar de forma detallada todas las estructuras que conforman el globo ocular y los anejos”. Estructuras tan complejas “como la retina, la coroides y el nervio óptico”, ejemplifica. Sea como fuere, la oftalmología como especialidad “requiere de material sofisticado y de elevado coste”. Sobre la percepción social de la profesión veterinaria, considera que, “por un lado, la sociedad desconoce nuestra profesión y la im-

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