Una nueva investigación del Royal Veterinary College (RVC), que combina ecografía torácica junto con la evaluación de signos clínicos, ha revelado que casi un tercio de los terneros en el Reino Unido sufre enfermedad respiratoria bovina y neumonía subclínica. Estos hallazgos ayudarán a los veterinarios a identificar las técnicas más ...
Una nueva investigación del Royal Veterinary College (RVC), que combina ecografía torácica junto con la evaluación de signos clínicos, ha revelado que casi un tercio de los terneros en el Reino Unido sufre enfermedad respiratoria bovina y neumonía subclínica. Estos hallazgos ayudarán a los veterinarios a identificar las técnicas más adecuadas para diagnosticar con precisión esta afección, mejorando así el bienestar bovino.
Cada año nacen aproximadamente 1,4 millones de terneros de leche en el Reino Unido, y la enfermedad respiratoria bovina es una de las principales causas de enfermedad en terneros lactantes, además de ser el motivo principal de uso de antibióticos en esta población. Sin embargo, el diagnóstico de esta enfermedad es complicado y, tradicionalmente, se ha basado en la evaluación de signos clínicos mediante métodos de puntuación, como el Wisconsin Respiratory Score, que identifica la enfermedad en función de signos visibles, como tos, secreción nasal u ocular, posición de las orejas y temperatura. Sin embargo, existen técnicas más precisas para el diagnóstico, como la ecografía torácica, que permite detectar la enfermedad con mayor exactitud.
El equipo de investigación, liderado por George Lindley, especialista europeo en salud bovina y estudiante de doctorado en el RVC, se propuso combinar ambas técnicas para medir la incidencia de la enfermedad respiratoria bovina en rebaños lecheros del Reino Unido. Este es el primer estudio de este tipo que analiza la frecuencia de esta enfermedad utilizando ecografía torácica en una amplia muestra de explotaciones lecheras inglesas.
Los investigadores midieron la incidencia de la enfermedad respiratoria bovina en 476 terneros nacidos en 16 granjas lecheras del suroeste de Inglaterra. En total, realizaron 3.344 exámenes semanales desde el nacimiento hasta el destete (aproximadamente a las 8 semanas de vida), evaluando la salud respiratoria de los terneros mediante ecografía y puntuación clínica.
La investigación mostró que el pico de prevalencia de consolidación pulmonar -cuando el aire de los pulmones es reemplazado por material sólido, líquido u otro contenido- se produjo a las 8 semanas de edad, alcanzando el 29%. Además, se observó que la neumonía subclínica (presencia de consolidación pulmonar sin signos clínicos evidentes) era frecuente. En cualquier semana de vida, hasta el 28,7% de los terneros fueron diagnosticados con neumonía subclínica.
Estos resultados demuestran que la neumonía subclínica es común en los terneros lecheros del Reino Unido, pero el diagnóstico puede pasar desapercibido si solo se observan signos clínicos. La puntuación clínica respiratoria no permite identificar todos los casos de enfermedad respiratoria bovina, por lo que la ecografía torácica se presenta como una herramienta diagnóstica esencial que los veterinarios deberían incorporar en la práctica clínica para mejorar el bienestar del ganado.
George Lindley, estudiante de doctorado en el RVC y autor principal, afirmó:
"Los resultados de este estudio demuestran que la enfermedad respiratoria bovina, incluida la consolidación pulmonar identificada mediante ecografía torácica, es común en los terneros lactantes nacidos en granjas lecheras del Reino Unido. Aunque la enfermedad tiene consecuencias negativas para el bienestar, afectando al crecimiento, la supervivencia y la productividad futura, nuestra investigación sugiere que una proporción significativa de terneros podría no ser diagnosticada si solo se evalúan los signos clínicos visibles. La ecografía torácica es rápida y relativamente sencilla de realizar, y esperamos que una mayor adopción de esta técnica contribuya a mejorar la salud y el rendimiento de los animales jóvenes."
Esta investigación ha sido financiada por la Barham Benevolent Foundation.